lunes, 31 de marzo de 2014

Series que no me podían faltar

Las series de televisión que me gustaban, las veía siempre con mi mamá, el compartir con ella siempre fue importante para mí. De programas que me acuerdo son:


-Pingu (1986-2006)

-Mi bello genio (1965-1970)

-Oki Doki (1994)


-Tortugas Ninja (1987)

-Los Picapiedras (1960-1966)

-Dinosaurios (1991-1994)

-Los supersónicos (1962-1987)

-Candy Candy (1976-1979)

-Scooby-Doo (1969-1978)

-Plaza Sesamo (1972)

-Popeye (1929)

-David, el gnomo (1985-2006)

-Aventuras en pañales (1991-2004)

-Los Muppets (1976-1981)

-Willy Wonka (1971)

-Disney (1923)

-Sabrina (1996-2003)

-Hechizada (1964-1972)

-El show de Xuxa (1980)

-Los ositos cariñositos (80’s)

-Castillo Rá-Tim-Bum (1995)

-La ventana de Allegra (1994-1996)

-Carrusel (Mexicana, 1989)

-Kiko, Taro y Kika

-Alf (1986-1990)
Estas son unas de las tantísimas series que recuerdo con emoción de mi infancia...

Lo que me encantaba comer de peque...

Si hablo de comida, no sé cómo pienso en cositas tan pequeñas encontraba mucha felicidad. Mi mamá me daba con su gran amor alimentos como:

-Banano en rodajitas sumergidas entre leche tibia y azúcar.

-Getalina, amaba la gelatina.

-Tetero de jugo de granadilla, la verdad pienso que mi mamita tenía mucha pero mucha paciencia al realizarme este riquísimo tetero…

-Sopa de avena con verduras.

-Me encantaba comerme los tomates, de esos de preparar ensalada, así nomas con sal.

-El queso con bocadillo, uhmmm, de requetechupete.

-Los buñuelos y la natilla eran una locura par mi.

-Las frutas y verduras las ame, me fascinaban y aún me gstan mucho. Recuerdo con alegría que mi mamá me decía que parecíamos conejas.

-Las galletas siempre han sido una golosina que alegra mi interior, pero recuerdo mucho unas que compraba mi abuelita Rafaela, que cariñosamente le decíamos Lalita y la hermana de ella María que le decíamos Tita, y se llamaban Alemanas y Maria, yo quería acabar con el paquete de lo ricas.

-El calcetoce, era una bebida muy común en mi casa, claro que el milo no se quedaba atrás. Lo que me gustaba realmente de esta bebida era el poder tomarla fría o caliente.


-Cereales de diferentes formas, olores, tamaños, sabores…..me hacían ser feliz. Claro que ese gusto lo conservo aún, en la casa nos encanta comerlos.
Momentos felices con mi mamá y de mi infancia.


-De pequeñita, a mi me gustaba comer tostadas con chocolate o milo y sumergir pedacitos en la bebida, mi mamá con una cuchara me los daba y me enseñaba a memorizarme nombres, lo que me encantaba eran los nombres de los personajes de Disney que tanto quiero.
-De pequeña me gustaba escuchar con mi mamá la Emisora de los Niños Colorín Colorradio y participar en sus concursos.

-Cuando yo me enfermaba mi mamá siempre me compraba paleta de limón, ya que me encantaba y era riquísima para mí.

-El ir los sábados a hacer mercado con mi mamá era súper, en compañía de mi abuela. Yo me metía en el carrito del mercado y era todo un paseo para mí.

-Algo que me hacía feliz era cuando en el colegio se hacían eventos culturales y se bailaba, cantaba y actuaba, también se necesita el disfraz como parte de la presentación. Mi mamá practicaba en cas conmigo, y el hecho apoyarme y estar en el evento, sentada en el teatro del colegio, me daba una felicidad infinita. Estos momentos que vienen a mi mente son cuando curse mis primeros grados, en mi hermoso Colegio Hijas de Cristo Rey en Bogotá. Amaba mi colegio!!!!!!!! .Y de paso recuerdo la canción de la gallina turuleta…

-Desde muy pequeña mi mamá me empezó a involucrar en muchas actividades como cocinar, pintar, cocer, dibujar…algo que recuerdo es hacer buñuelos desde siempre, una tarea genial y muy divertida. Cuando hacíamos mercado me complacía ayudar a desgranar arvejas, me encantaban las papas asadas que preparaba mi abuelita. En el desayuno yo saltaba de felicidad porque mi madre me daba cereales.

-Esos recuerdos de cocinar con mi mamá me llenan el alma. Lo que me encanta es que hoy en día seguimos cocinando juntas, desde siempre el estar metidas en la cocina, preparando miles de recetas, se nos ha vuelto como una especie de terapia en donde disfrutamos algo que siempre nos ha unido.

-Cuando habían bazares en mi colegio, a mi mamá y a mí nos gustaba colaborar con gelatina de colores. Aún recuerdo la cocina llena de vasitos coloridos y la alegría de hacerlos.
-Una vez para el colegio mi mamá me hizo un disfraz de payaso y yo colaboré a hacerlo, y eso que ella lo confeccionó en la noche, bien tarde luego de llegar de su trabajo. El recordar cómo sin importar la hora y el cansancio hacen que la adore.
-En navidad yo le regalaba a familiares unas muñequitas de papel que yo hacía y unas tarjetas.

-En la parte académica algo que me emocionaba mucho era como en el colegio me nombraban monitora. El repartir los libros, cuadernos, y materiales en clase era muy agradable.

-Algo que fue duro en mi infancia es que de pequeñita, siempre metía los dedos en los bordes de las puertas y ventanas y mantenía lastimándome los dedos con heridas, la verdad no me acurdo porque lo hacía.

-El contacto que yo tenía con el barro era fenomenal, en cuanto a tener ese material en mis manos y poder hacer pastelitos, me daba mucha felicidad y lo más curioso es que cuando se sacaban me gustaba meterlos debajo de mi cama en una tablita.

Algo que tengo en cuenta es que estos recuerdos son unos pocos de todos los que viví.....
Mi madre...Magda Patricia Rubio Andrade.


Mi mamá desde que yo nací, supo que su mundo como mujer que es, se había realizado. Desde que yo vine a este mundo, encontré la felicidad por medio de ella…mi mamá.
Ella siempre quiso que yo fuera una niña alegre, y por eso fue muy juguetona, pero a la vez me inculcó muchas cosas hermosas, como valores, modales y ante todo cómo valorarme a mi misma y hacer lo que me gustaba. Desde siempre mi mamá buscaba la forma de enseñarme por medio del juego.

El jugar, el cantar, el dibujar, el bailar, fueron aspectos importantes en esos procesos de aprendizaje para mí. Recuerdo mucho el hecho de estar con mi madre a la hora del desayuno y el que me daba bocaditos enseñándome algo, ya fueran las vocales, los números, inclusive los personajes de Disney.
Pienso que esas cositas que mi mamá inculcó en mi, son las que hacen que yo sea como soy. En la música, el cantar con las cosas de mí alrededor era muy divertido debido a que aprendía muchas cosas. Así mismo el bailar, el jugar, el medio del arte (pintar, dibujar, manipular barro, plastilina…) hicieron que mi creatividad se fuera solidificando.
Cuando recuerdo como aprendí las cosas de mi infancia, me alegra saber que tuve una mamá tan comprometida con su hijita. Mi mamita siempre me dice que yo fuyi esa muñeca que siempre quiso tener desde chiquita y que quería hacerme ver el mundo con ojos llenos de amor.

Las canciones eran algo especial para mí, el bailar con mi mama era entretenido, que siempre quería hacer.  Yo tuve la oportunidad de tener contacto con demás niños desde muy pequeña, la parte escolar empezó desde el jardín, kínder, pre kínder, transición…y así sucesivamente. Mi mamá siempre fue muy dedicad a que yo fuera una excelente alumna y por lo tanto me fomentaba el amor por el estudio trabajando en la casa lo que en el colegio veía, Claro está que en mi casa yo sentía esa paciencia de madre cariñosa. La verdad la vida de colegio en esa etapa de pequeña fue muy buena porque mi madre me fortaleció mucho en el hogar, por tanto nunca me fue mal académicamente y del mismo modo la parte de la socializar tanto con profesores, alumnas, y demás personas que trabajaban allí.

El ser constante, juiciosa, soñadora, transparente, educada, alegre, inspiradora, juguetona, y muchas otras cosas, son las que mi madre día a día sembró en mi para que fuera una niña querida por quien me conociera y que a donde llegara me mostrara tal cual. Ese amor de madre me hace hoy en día quererla en el sentido de que gracias a ella soy lo que soy, que mi infancia fue y será ese tesoro precioso que llevo en mi memoria y en mi corazón.
La paciencia es algo que mi mamá me corrige, ya que ella m dice que al ser madre lo que tenía y más que todo sentía era amor. El estar a mi lado día y noche para protegerme y cuidarme era lo que le impulsaba día a día, el ver su nena sonreír, vivir en un mundo de cuentos, aprendiendo por medio del juego para transmitirme lo que ella sabía de una forma inspiradora mas no, forzada o impuesta.


Mi mamá ante todo me dice que ese mismo amor que me dio fue el que ella recibió de su madrecita, Rafaela Andrade, mi abuelita que está en el cielo y que desde allí nos cuida. Es de esa manera como desde tiempo atrás el amor de parte de las mujeres de la familia de mi mamá fluye sin fronteras.

Mamita te quiero mucho...

domingo, 30 de marzo de 2014

Mis juguetes

La verdad, yo era toda una emoción, al estar con mis juguetes. Desde chiquita ellos habitaron mi hermosa alcoba, pero aún al yo estar en la pancita de mi mamá, ella me compró cositas para cuando yo llegara, claro que no solo era este objeto algo importante, ya que mi mamá al saber de mi existencia me bordó y tejió ropita. Me acuerdo que ella tiene guardada todavía ropita que le emociona el alma cada vez que la ve.

Ayyy...esta muñeca me la hizo mi mamá desde muy chiquita para pones mis hebillas en sus trenzas.

Adoro esta muñeca, siempre dormía con ella y aún le lavo su pelo con shampoo.

Mi cofre hermoso que tanto le pedí al niño Dios.


El osito que me regalaron el maravilloso día de mi bautizo.

La muñeca que tenía barriga de mamá.

Cómo no he de querer esas lindas barbies que estuvieron conmigo en muchos ratos de juego...las amo.

El compañero de mi ken médico.

Un juguetito que tenia un tenis como carrito...pero se me daño...


Las cositas de mis barbies.

Una mini cabash, recuerdo que de pequeña tuve muchas...pero ya no están conmigo...

Urie Bronfenbrenner



Nació en Moscú en 1917 y murió en 2005 en Nueva York; se graduó como Psicólogo en Estados Unidos y en 1987 propuso el Modelo Ecológico para entender el desarrollo de la conducta humana. Desde esta perspectiva se concibe al ambiente ecológico como un conjunto de estructuras seriadas y estructuradas en diferentes niveles, en donde cada uno de esos niveles contiene al otro. Se enfoca principalmente en los contextos sociales que afectan el desarrollo del individuo.


Por tanto para él hay unos sistemas ambientales que son:





 -Microsistema: el ambiente en el que el individuo pasa más tiempo.  Familia, escuela, vecindario.

-Mesosistema: vínculo entre microsistemas. relación entre la escuela y la familia, entre familia y amigos.

-Exosistema: lo integran contextos más amplios que no incluyen a la persona como sujeto activo, pero que sus decisiones o acciones influyen en el.

-Macrosistema: lo configuran la cultura y la subcultura en la que se desenvuelve la persona y todos los individuos de su sociedad.

Teniendo en cuenta lo anteriormente postulado, es cuando me doy cuenta que mi microsistema fue muy importante y aún lo sigue siendo, debido a los fuertes lazos que tengo con mi madre. Mi red de apoyo lo es ella, y es por tanto que me parece muy interesante y de gran importancia como esta teoría logra aclarar muchas cosas de mi vida personal, por medio de todo este proceso que he venido desarrollando por medio de una mirada interior y detenida. El sistema familiar es lo que me hace ser lo que hoy en día soy, lo que me da fuerzas para hacer las cosas, de acuerdo a ese enorme soporte que lo es mi mamá.


http://datateca.unad.edu.co/contenidos/434202/2013_2/Contenido_en_Linea/leccin_7_teora_ecolgica_de_bronfenbrenner.html
Gastón Bachelard


Nació el 27 de junio de 1884 en Bar-sur-Aube

Es nombrado profesor de física y química, licenciado en letras,  filósofo, crítico y epistemólogo, fue también poeta.

El nuevo espíritu científico (1934)
La formación del espíritu científico (1938)
El materialismo racional (1953)
Psicoanálisis del fuego (1938)
El agua y los sueños (1942)
El aire y los sueños (1943)
La tierra y la ensoñación de la voluntad (1948). 

 Bachelard dedicó los últimos años de su vida a una búsqueda más poética: La poética del espacio (1957) y La poética de la ensoñación 1960).  

Gaston Bachelard falleció el 16 de octubre de 1962 en París


Es increíblemente bello lo que se encuentra en ese mar de líneas que contiene los diferentes textos de este autor, pero lo que siempre he tenido en cuenta y en mente es el trabajo poético que realizó al final de su carrera. 

Palabras como que la inmensidad está en nosotros siempre han estado para mi presentes en esa especie de intimidad profunda que hago conmigo misma. El verme día a día, es una labor que hace parte de mi investigación y que llevo de la mano de mi vida para que no sea solo un trabajo y ya, sino que por medio de lo que estoy haciendo me descubra ante todo lo que soy, mi identidad...el ser Juanita.

http://www.buscabiografias.com/bios/biografia/verDetalle/8514/Gaston%20Bachelard